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12.7.17
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Que importa si no voy al cielo,lo que me importa es haber abrazado a la gente que quiero,
y no quedarme con las ganas el resto de mi vida de decir un te quiero.
He aprendido a perdonar sin que me pidan perdón,
porque hay personas que me han fallado y me han hecho mucho daño,
incluso personas de mi familia y ni siquiera se han dado cuenta,
y aun así las he perdonado.
Me ha costado mucho años entender que todo lo que me ha pasado a sido sin un porque,
me he preguntado tantas veces porque he estado sola prácticamente toda mi infancia,
y cuando he crecido he seguido sola,
he luchado contra todos mis fantasmas,
y al escribir esto no puedo evitar tener un nudo en mi garganta.
Me he sentido abandonada,
y yo misma me llevado esa arma cuando he sido mayor,
siempre a la defensiva con la vida,
pero por fin amo mi vida y todo lo que me ha dado,
y aunque me sentido defraudada por mucha gente,
sobretodo con personas de mi misma sangre,
que nunca se han preguntado ni preocupado
donde debo estar, o si estoy bien o estoy mal.
A veces maldigo las redes sociales,
porque una solicitud de amistad
no es recuperar nada,
ni poner un me gusta
es tener comunicación con alguien,
ni un chat de grupo es estar
para lo bueno y para lo malo.
Ahora entiendo porque nunca he sabido dejarme querer del todo,
y es que el sentimiento de abandono me cubría la mente y el cuerpo,
nunca me entregado del todo a mis parejas por ese miedo al rechazo,
al te dejo aquí y nunca más vas a saber de mi y siempre me anticipado.
Me perdonado a mi misma y puedo expresar sin rencores,
que mi madre se fuera de este mundo y me dejara aquí con diez años,
que mi padre me abandonara después de fallecer mi madre,
y que mi familia no se hiciera del todo cargo,
excepto mi abuelita (La Pajarica de las Nieves) que lo dio todo por mi.
Cada uno da el amor que puede o que quiere dar,
y agradezco toda la ayuda que en algún momento
de mi vida me han brindado,
y les doy la gracias infinitamente.
Gracias a saber perdonar he recuperado lazos,
y a día de hoy mi padre se ha convertido en mi mejor amigo,
tubo el valor de volver y pedirme perdón,
y aunque me costó mucho tiempo perdonarle,
ahora sólo pienso en vivir al máximo la vida con él al lado.
Me gusta la gente que reconoce sus errores,
y es valiente, para mi esas personas valen por dos.
He tenido mucha suerte porque tengo amigos que pierden su tiempo,
o un minuto al día de su vida para preguntarme como estoy,
y se han preocupado de mi aunque yo esté en el otro lado del mundo,
he entendido que nadie tiene porque preocuparse por ti si no lo siente,
que si en algún momento de sus vidas si lo han hecho,
pues hay que agradecerlo, sea familia, amigos, etc...
El amor no es una obligación.
Nadie está para siempre,
pero yo si estoy conmigo misma toda la vida,
y mi reto es ser feliz,
y hacer feliz a los que quiero,
sea por un momento de mi vida,
o para una vida entera.


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